El sistema de videovigilancia se instaló a finales de febrero en Trauma y ha generado malestar entre los profesionales. El hospital sostiene que es para garantizar la seguridad.
La instalación de una cámara de videovigilancia a finales de febrero en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza ha generado cierta polémica entre los trabajadores. En concreto, el aparato está colocado en el pasillo de acceso al comedor y a uno de los dormitorios de los médicos en el edificio de Traumatología.
Profesionales consultados mostraron su malestar por la colocación de esta cámara que, aseguraron, no cuenta con ningún dispositivo o pegatina que indique su presencia y está ubicada en una zona bastante “restringida” al personal del centro.
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