Cómo ser atractivo para su audiencia

por | agosto 27, 2017

La cantidad de energía que usted usa debe aumentar con el tamaño de la audiencia. Pero no se trata sólo del volumen de su voz, sino también del volumen de su ser.

Esto significa que su nivel de confianza, entusiasmo y convicción debe elevarse muchas veces para obtener la atención de la audiencia.

Cuando el número de quienes escuchan crece, el uso del escenario se vuelve muy importante. Cada posición que tomamos sobre el escenario debe ser intencional. Cada gesto corporal debe ser exagerado o disminuido para alcanzar la atención esperada. Le recomendamos que vaya a ver una obra de teatro. Observe cómo se mueven los actores y hablan sobre el escenario, y comprenderá lo que estamos diciendo.

Aparte de estos dos aspectos, no hay demasiada diferencia. El mensaje debe ser poderoso, atractivo. El valor debe conservarse. Sin embargo, mucha gente no piensa así.

En sus mentes, el tamaño importa (¡mucho!). Cuando el tamaño de la audiencia aumenta, el tamaño de la amenaza que perciben crece exponencialmente. Como resultado, el que habla suele paralizarse por ese miedo innecesario, que además reduce su efectividad en el escenario. Aunque esto es normal y muy real, hay formas de superarlo.

La primera forma es a través del condicionamiento. La razón por la que los oradores se asustan cuando enfrentan a una multitud se debe a que no tienen experiencias previas de sobrevivir exitosamente a una. Lo que necesitan es construir la experiencia necesaria.

Piense en el levantamiento de pesas, por ejemplo. Es imposible que un novato levante 500 kg. de metal sin romperse algunos huesos. Para lograrlo, lo primero que necesita será levantar pesos menores para acondicionar sus músculos. Así mismo, para tener éxito en frente a un grupo muy grande de personas, usted primero debe acondicionar su músculo discursivo.

Comience hablando con una cantidad de personas con las que se sienta cómodo/a, y luego aumente el número de a poco.

Un segundo truco es enfocarse sobre un grupo de personas, como si el resto no estuviera de momento, cuando el conjunto es abrumadoramente grande. Esta técnica no sólo reduce los temores, sino que además le ayuda a ser más natural en el escenario.

Como usted está hablando a un pequeño grupo, tiende a ser más conversacional y le vuelve más atractivo al público total, que no lo notará. Puede ir cambiando ese foco, para no mirar siempre en la misma dirección. A medida que su confianza aumente, podrá expandir su foco. Hable a más personas entonces, y todo saldrá bien.

Hay que agregar que el esfuerzo que usted ponga en su presentación no debe ser diferente, sea cual sea el tamaño de su audiencia. Cualquiera sea la cantidad de gente que va a escucharlo, usted debe hacer su trabajo bien.

Conocer a su audiencia es crucial para que usted dé un mensaje que impacte e inspire. Esto incluye averiguar sus frustraciones, necesidades y deseos. Usted debe ser claro/a con las expectativas de su público.

Si es posible, converse antes con algunas personas que participarán de la audiencia. Pídales que compartan historias relevantes a la materia, que usted pueda usar en su presentación.

También servirán sus intereses, dudas o propuestas. ¿Hay algo que su audiencia comparta en común? ¿Algún tipo de historia, afición, jerga? Averígüelo e intente incorporarlo en su presentación. Esto generará interés en la audiencia, y la gente sentirá que gusto por usted y su trabajo.

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